Lección Nº9

3.1.9. Notas, citas y referencia bibliográfica

3.1.9.a. Objetivo:

Identificar y/o diferenciar lo que es una nota, una cita y una referencia bibliográfica, sus componentes, sus variantes, como se aplican y las razones para hacer uso correcto de las mismas.

3.1.9.1. Diferencias entre Nota, Cita y Referencia bibliográfica

¿Cuál es la diferencia o relación de parentesco entre nota, cita y referencia bibliográfica?

Cuadro 7: Diferencia entre Nota, Cita y Referencia bibliográfica
Fuente: Elaboración propia


3.1.9.2. Nota al pie de página o al final

“…Es el texto, observación o referencia que pone el autor o comentarista (bien al pie de una página o al final del capítulo) y que tiene por objeto aclarar o desarrollar más extensamente una idea expuesta en el texto del escrito o mencionar, con las citas pertinentes, las fuentes o autoridades que sirven de fundamento a su tesis o doctrina.
Dichas notas se señalan con un número, una letra u otro signo, como asterisco, etc.”[1]

En otros casos sirven para colocar explicaciones colaterales a la investigación, siendo su característica la de colaborar mejor a la comprensión de una idea; por lo que el investigador, puede omitir su lectura sin perder la correlatividad de la exposición.[2]

3.1.9.2.1. Cualidades o tipos de notas

Las notas ya sea al pie de página o al final del documento son advertencias, comentarios o noticias que ilustran o amplían algún asunto expuesto en el texto y que -debido a que romperían la unidad y fluidez a la exposición- van fuera del texto[3]. De esta manera permiten aligerar la lectura y sacar del texto principal todo lo secundario.

Son de varios tipos, pero la que más se usa es la cita bibliográfica; además de esa Aurea Barbesco (citado por Arce) y Prats listan las siguientes:

Cuadro 8: Cualidades o tipos de notas

Fuente: Prats[1], Aurea Babaresco (citado por Arce)[2]

3.1.9.3. Cita bibliográfica

Es la transcripción en extenso, abreviada o de manera referencial de lo que otro autor ha expuesto sobre el tema que se investiga y que sirve para apoyar, complementar, aclarar o definir aspectos e ideas principales, en el desarrollo de una investigación. En otros casos sirven para refutar o desvirtuar, proposiciones contrarias a las que planteamos[1]; mismas que pueden haber quedado desfasadas en el tiempo, por el avance de las ciencias, cambios en el comportamiento de los sujetos en estudio, introducción de nuevas tecnologías, etc.
También podemos decir que “las citas son las menciones que recibe un trabajo científico en otros posteriores (para ello, aunque no necesariamente tiene que haberse publicado, sí al menos haberse dado a conocer).[2]

3.1.9.3.1. Cualidades o tipos de citas

La mayoría de los autores concuerda que las citas pueden ser: textuales, contextuales y cita de cita. Por su parte, Ander-Egg, establece cinco modalidades:
  • La cita propiamente dicha: consiste en reproducir lo escrito por otro autor, transcribiendo sus palabras.
  • La paráfrasis: en la que se explica, comenta o interpreta, en forma ampliada, el texto o pensamiento de un autor.
  • La glosa: que consiste en un comentario amplificado con el fin de hacer accesible un texto o pensamiento de un autor.
  • El resumen: en el que se expone en forma sintética el pensamiento de un autor o el contenido de un texto.
  • La evaluación: el autor expone su pensamiento expresando su aprobación o desaprobación respecto de alguna idea expuesta por otra persona o institución.[3]

3.1.9.3.2. Cómo se aplican

Figura 9: Cita o acotamiento y referencia bibliográfica

Fuente: Elaboración propia

Las notas y citas se aplican mediante un signo o número conector denominando: llamada, cita o acotamiento de la cita, esto es, el enlace que se realiza desde el texto de trabajo a la referencia de la fuente en la bibliografía.

Cada acotado o llamada a la cita se corresponde con un estilo en particular, y existen variados formatos para los acotados o citas, como los numéricos, generalmente en modalidad de superíndice, por ejemplo: 1 1, (1), [1]. También se emplean: autor, año; por ejemplo: (LÓPEZ, 1960); Zamora, 1980; el año (2006), las iniciales del autor y las últimas dos cifras del año: ROD08[1].

Figura 10: Citas indirectas

Fuente: Citas. En Normas APA (blog). 2017. Disponible en: http://normasapa.net/citas/

3.1.9.3.3. Por qué y para qué citar

De acuerdo con la bibliografía, “Citar es reconocer los créditos de la autoría de las ideas y los hallazgos de otro investigador. La cita de trabajos ya existentes y relacionados con el nuestro clarifica la originalidad y lo novedoso de nuestro aporte personal, y lo ubica en la secuencia de una línea de investigación[1]; Herrán afirma que, una buena cantidad de citas aporta rigor a nuestro trabajo, y una buena lista de referencias bibliográficas informa de cuanto dominio y conocimiento tiene sobre el tema el autor[2].

Son muchas las razones por las cuales recurrimos a las citas, entre otras para:

·    Presentar ideas, resultados y datos de trabajos previamente publicados que sirven de apoyar o reforzar argumentos propios, tesis, teorías etc. que sustentamos.
·    Dar fiabilidad a nuestro trabajo documentado el origen de las afirmaciones y contenidos y permitiendo su verificación
·      Reconocer los méritos ajenos impidiendo el plagio
·      Aportar un marco explicativo o significado conceptual de las ideas propias, y
·     Permitir ampliar determinados apartados del trabajo, ofreciendo la información necesaria para localizar las fuentes consultadas.[3]

Las citas de referencias y las notas, son una manifestación de respeto y valoración de la propiedad intelectual y, por tanto, son parte integral y apreciada en los trabajos académicos. En cambio el plagio, es una apropiación indebida, que es rechazado por la colectividad y sujeto a sanción.

3.1.9.3.4. Fraude académico o plagio:

El fraude académico, se refiere a permitir la suplantación de identidad para que otra persona afronte un examen, copiar en los exámenes, encargar la elaboración de trabajos académico a personas e instituciones, pero también es el mencionar datos, afirmaciones, teorías de otros investigadores sin la respectiva mención o cita de la fuente. A esto último, se le llama puntualmente plagio académico, de ahí que:

“Plagiar es utilizar las palabras habladas o escritas, los descubrimientos científicos, productos tecnológicos, producciones audiovisuales y creaciones artísticas de otros autores, sin mencionar la fuente, o presentándolos como si fueran de elaboración propia[4].

Por otro lado, cuando las fuentes que sirven de soporte a un trabajo o tesis de grado, se mencionan incorrectamente o de manera incompleta, se malinterpretan, o se citan fuera de contexto para inclinarlas a favor de nuestros argumentos, se corre el riesgo de que los expertos en el tema, consideren que se encuentran ante situaciones de plagio.

En el mejor de los casos pueden ser considerados errores de interpretación de las fuentes, con la consecuente pérdida de confianza en la conducta ética y valía profesional del investigador.

Para evitar que esto suceda, cada vez que en el texto del manuscrito se incorporen expresiones, datos o elementos tomados de las fuentes consultadas, cualquiera sea su naturaleza (impresas, audiovisuales o electrónicas, publicadas o no), se debe dar el crédito correspondiente y asegurar la fidelidad de interpretación.[5]

Tomando en cuento lo anterior, no solo hacemos las citas correspondientes para mostrar una conducta ética, sino para demostrar, rigurosidad en la búsqueda, que nuestra investigación tiene buen respaldo bibliográfico, dominio sobre el tema investigado, en suma, seriedad y profesionalismo en nuestro trabajo.

A continuación, y con el ánimo de ayudar en la redacción de paráfrasis, que nos permita evitar caer en plagio académico, compartimos la infografía: Seis pasos para elaborar una paráfrasis, del sitio web Turnitin, especializado en servicios para mitigación del riesgo de plagio académico y profesional, que sugerimos visitar. Disponible desde: https://www.turnitin.com/es/infographics/seis-pasos-para-elaborar-una-parafrasis


3.1.9.4. Referencia bibliográfica

Una referencia bibliográfica es el conjunto de elementos o datos (generalmente en el orden de: autor[es]: título [: subtítulo]. Ciudad: editor[ial], año, etc.), que describen la fuente (documental) de información utilizada para la realización del trabajo que se está presentando, (necesariamente las referencias bibliográficas hacen mención a trabajos anteriores cronológicamente al que se ha realizado).

El conjunto de Referencias bibliográficas y consultadas durante una investigación y que se anotan al final de cada capítulo o de una obra, recibe el nombre de Lista de Referencias o Bibliografía.

3.1.9.5. Gestores bibliográficos y notas, citas y referencias bibliográficas




[1] Barrios Yaselli, «Capítulo V. Elaboración de citas y notas», 139.
[2] Herrán, «Cómo presentar citas y referencias bibliográficas», 1988.
[3] Fernández Menéndez, La importancia de las referencias bibliográficas y las citas en la elaboración de documentos y trabajos científicos y/o académicos, 1.
[4] Barrios Yaselli, «Capítulo V. Elaboración de citas y notas», 139.
[5] Barrios Yaselli, 139.


[1] Rodríguez Castilla, «¿Le resulta difícil hacer la bibliografía? Los gestores de referencias bibliográficas pueden ayudarlo», s.p.


[1] Cañete y Romero, Guía para realizar citas y referencias bibliográficas, 1.
[2] Hernández San Miguel, «El documento académico-científico», 7 (3 de 11).
[3] Ander-Egg, Tecnicas de investigacion social, 419.


[1] Prats, Técnicas y recursos para la elaboración de tesis doctorales: bibliografía y orientaciones metodológicas, 78.
[2] Arce, La monografía y el informe de tesis, 83.


[1] Buonocore, Diccionario de bibliotecología, 314.
[2] Del Villar y Del Río, Guía para la elaboración de trabajos semestrales. (Investigaciones documentales), 23.
[3] Arce, La monografía y el informe de tesis, 83.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por interactuar con el contenido y demás participantes de esta página.